Logra el premio Julio Banacloche y el mejor expediente de ADE. «Mi secreto es llevar las cosas al día», dice
Javier Tello Farfán de los Godos Villagrán, el estudiante sevillano que fue noticia hace ahora un año por haber terminado la doble titulación de Derecho y ADE en la Universidad de Sevilla con 38 matrículas de honor y obtenido una media de 9,47, sigue cosechando premios por sus éxitos académicos.
Ahora Tello, que está cursando un doble máster de Abogacía y Tributación Fiscal en la Universidad Loyola y a la vez haciendo prácticas en el despacho Cuatrecasas de Sevilla, además de escribir poesías en sus ratos libres que ya le han publicado algunas revistas, ha obtenido dos nuevos reconocimientos, uno en la Universidad de Sevilla y otro en Málaga que ha recogido recientemente.
Así, la Hispalense le ha otorgado el premio extraordinario final de estudios a la doble titulación de enseñanzas oficiales de Grado en Administración y Dirección de Empresa y Derecho.
Triunfar en Málaga
Pero a ello hay que sumar otro premio que ha recibido recientemente en Málaga de la Fundación Andaluza de Estudios Financieros y Tributarios, una organización que realiza estudios en materias relacionadas con el Derecho, Impuestos, Finanzas y Contabilidad. Pues bien, la citada fundación le otorgó el VII Premio Julio Banacloche, que supone en este caso, la primera vez que obtiene ese galardón un sevillano.
El joven recibió hace unos días el reconocimiento que le fue entregado por el propio Julio Banacloche (un reconocido experto en Derecho Tributario) en un acto en el que estuvieron presentes el Vicerrector de Estudiantes de la Universidad de Málaga, José Francisco Murillo Mas y el Decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Málaga, Eugenio Luque.
El chico, que tras finalizar sus estudios en el colegio Maristas San Fernando en el año 2015 logró la nota más alta en la Selectividad con un 9,90 en la fase general y un 13,6 en la específica, defendió durante el discurso que dio tras recibir el premio que «llevar las cosas al día» en cuanto al seguimiento de la materias fue la clave de su éxito.
Y es que esa constancia en su formación ha sido la que le ha permitido estudiar siempre «con tranquilidad» pero preparando cada examen de forma concienzuda para lograr las mejores notas. Unos estudios que, según decía, siempre ha podido compatibilizar con el resto de actividades para «no faltar a ninguno de los eventos relevantes en mi vida social, encontrando así un difícil equilibrio entre ser joven y sacar lo mejor de mí mismo en términos académicos».
Y escribe poesía
Nacido en Sevilla en mayo de 1997, Javier Tello siempre ha vivido en la ciudad que considera «una hermosa joyita del sur de España». Desde su tribuna de premiado no se olvidó de citar a sus padres, Javier y Pilar, quienes según dijo, le transmitieron una serie de valores como son actuar siempre con buena fe, ser una persona bondadosa y, sobre todo, ser justo.
Según recordó, siempre le trataron como un adulto y le hicieron partícipe desde pequeño de las decisiones inculcándole una cualidad que considera esencial: ser una persona resolutiva, capaz de solucionar de forma independiente los problemas y teniendo claros sus objetivos y principios y sin desviarse de su camino. «Sin ellos no estaría aquí ahora», explicó sin olvidarse de citar también a su abuelo, el ginecólogo ya fallecido Enrique Tello, que siempre ha considerado su referente.
Tello, que también escribe poesía desde los ocho años y que ha publicado en la revista Sibila de arte y literatura, también tuvo un final de carrera marcado por la pandemia y no se olvidó de rememorar que junto a sus compañeros de promoción se quedaron sin graduación y con las maletas preparadas para a un viaje a Punta Cana que no pudieron hacer. Sin embargo, pese a todo dijo estar orgulloso de unos galardones que suponen «la guinda» a su trayectoria académica tras su paso por las aulas universitarias, una etapa en que considera los años «más felices y fructíferos».
Fuente: ABC